
nacho garcia, o el chino como lo llamamos.xd.
parte de un ensayo filosófico en el que compara el cuerpo con un vehículo, y la vida como el piloto de este
dejando a La Vida sin representación física y esto podrá pasar de 3 formas:
1_ Natural: Destrucción del funcionamiento del vehículo por fallos no intencionados sino naturales que llevan a la destrucción del vehículo.
2_ Artificial: Destrucción intencionada del funcionamiento del vehículo por el propio vehículo, por una rebelión interna teniendo como antagonista a La Vida.
3_ Accidental: Destrucción del funcionamiento de un vehículo por la interacción de otro vehículo.
Después de producirse dicha liberación, La Vida quedará suelta nuevamente a su libre albedrío hasta que decida volver a querer una representación física, es decir, quedará libre hasta que quiera otro vehículo.
La Vida es libre, el vehículo NO
xiken_xino@hotmail.com
1 comentario:
La Vida
La Vida, como proyecto, podría determinarse como una alternancia simple que forma un conjunto, es decir, que un conjunto de simplicidades, en grupo, son evidentemente, las partes que forman el todo de las cadenas a las que nos somete La Vida, y son cadenas y no lazos, ya que no podemos colocarlas nosotros ni eliminarla, ya que La Vida, de modo espiritual, nunca tuvo (ni tendrá) el permiso para darse a sí misma el vehículo necesario para mantener la carrera de la existencia física hasta la destrucción ya sea accidental, natural o artificial de dicho transporte.
La Vida, al igual que la amplia definición de su término, es completamente ambigua, ya que no es un objeto, sensación, o cualquier elemento tangible, que se crea en un momento determinado y es destruida en otro, sino que es algo eterno y por lo tanto inmortal, por lo que siempre ha existido, existe y existirá. Al ser algo eterno que siempre ha estado, antes de cualquier cosa creada, por ese hecho, puede “tomarse la justicia por su mano”, es decir, que puede elegir a su libre albedrío el vehículo que precise en el momento que lo precise, y por esto La Vida es una cadena inevitable, de la que nunca podremos librarnos, y a librarnos queremos decir eliminarla, ya que siempre estará “ahí”. Tal vez no la encontremos en su seleccionado transporte, sino que sea un ser espiritual que pulula de forma “inerte” e invisible, esperando a encadenar nuevamente a un individuo sin capacidad de pensar o tener como mínimo cierto punto de mentalidad o experiencia, por lo que encontramos que sólo somos esclavos de algo superior a nosotros que nos amordaza en un momento, con ciertas circunstancias y con elementos que no hemos podido escoger.
En cuanto a la despotricada indiscreta que adoptamos de La Vida, se podría mentar a su favor, que gracias a ella a un individuo se le inyectan contenidos mentales que irá desarrollando con el acople que tenga La Vida a su vehículo, cuanto más “cómoda” se encuentre La Vida en su vehículo mayor y mejor será el desarrollo de los contenidos mentales que esta cazadora conlleva así como: sentimientos, creencias, ideologías, pasiones etc., que si se analizan individualmente y exhaustivamente encontramos todos los contenidos (requeridos, al menos mínimos, que se precisan para ser un individuo formado y atrapado en la mazmorra de La Vida, es decir, que La Vida es necesaria, por lo tanto es una cadena irremediable) que lo único que hacen es acentuar la intensidad de la presión ejercida en nuestro cuerpo por los aretes, grilletes y cadenas, es decir, que lo que producen es una mayor condena a La Vida en la que toda elección viene condicionada por las pasiones sentimientos etc. que son inculcadas en mayor o menor medida del acople de La Vida a su vehículo, y por otro lado, nunca hemos sido libres por no tener la elección de aceptar o rechaza “EL DERECHO DE LA VIDA”. Al no tener esa decisiva posibilidad de tomar las decisiones pertinentes estamos atados, encadenas, encarcelados, clavados, en una cárcel donde no podrá dejar de existir el piloto, sino que lo que dejará de existir en un momento dado es lo que se creó en otro momento dado, que es el susodicho vehículo, dejando a La Vida sin representación física y esto podrá pasar de 3 formas:
1_ Natural: Destrucción del funcionamiento del vehículo por fallos no intencionados sino naturales que llevan a la destrucción del vehículo.
2_ Artificial: Destrucción intencionada del funcionamiento del vehículo por el propio vehículo, por una rebelión interna teniendo como antagonista a La Vida.
3_ Accidental: Destrucción del funcionamiento de un vehículo por la interacción de otro vehículo.
Después de producirse dicha liberación, La Vida quedará suelta nuevamente a su libre albedrío hasta que decida volver a querer una representación física, es decir, quedará libre hasta que quiera otro vehículo.
La Vida es libre, el vehículo NO
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